La Orden

LA ORDEN DE LOS HOMBRES MALDITOS

La Medida

Ningún hombre queda fuera de ella.

Ningún hombre por encima de otro.

Todas las personas tienen el mismo valor humano. La riqueza, la belleza, el talento, la posición social y la influencia no otorgan mayor derecho a la dignidad.

Lecturas sobre este principio

El cuidado no se compra.

Importa cómo tratamos a quien no puede ofrecernos nada. Quien no puede corresponder a la bondad sigue mereciéndola.

Lecturas sobre este principio

Aporta lo que puedas.

Recibe ayuda sin vergüenza cuando la necesites. Cuando puedas, contribuye a sostener ese cuidado para otros con tu tiempo, tus habilidades, tu atención o tus recursos. Cada uno aporta según su capacidad.

Lecturas sobre este principio

El poder no exime a nadie.

Una mayor influencia conlleva una mayor responsabilidad. La prosperidad no libera a un hombre de las normas que esperaba que los demás respetaran cuando carecía de poder.

Lecturas sobre este principio

No transmitas la maldición.

El sufrimiento no nos da permiso para humillar, explotar ni dominar a otro. Somos responsables del daño que causamos, sea cual sea el daño que hayamos padecido.

Lecturas sobre este principio

La palabra dada tiene peso.

Habla con honestidad. Guarda las confidencias. Asume compromisos con cuidado y cúmplelos. Cuando le falles a alguien, reconócelo y repara lo que puedas.

Lecturas sobre este principio

Ningún hombre es dueño de la conciencia de otro.

Cada miembro conserva la libertad de cuestionar, discrepar, rechazar una tarea y marcharse. Pertenecer no exige renunciar al propio criterio.

Lecturas sobre este principio

La sabiduría admite correcciones.

Procura comprender antes de juzgar. Examina tus propios motivos. Ninguna persona, tradición ni enseñanza está por encima de todo cuestionamiento, incluidos estos principios.

Lecturas sobre este principio

Lo común nos ha sido confiado.

El dinero, los recursos y la autoridad compartidos están al servicio de quienes los confiaron. Sus responsables deben rendir cuentas de sus decisiones y responder ante los miembros. Las acusaciones requieren pruebas y una audiencia justa.

Lecturas sobre este principio

Haz algo digno de quienes vendrán después.

Crea, enseña, repara y protege. Deja a quien venga después algo útil que heredar. El propósito de la Orden debe expresarse en lo que sus miembros hacen de verdad unos por otros y por quienes están fuera de su círculo.

Lecturas sobre este principio

Todos somos el hombre maldito.